La acupuntura, por su efecto regulador sobre los sistemas nervioso y endocrino resulta muy efectiva para mejorar trastornos relacionados con los órganos reproductores masculino y femenino. En especial:

  • Fertilidad
  • Endometriosis
  • Reglas dolorosas
  • Dolores durante el embarazo
  • Preparación al parto y Postparto
  • Trastornos asociados a la menopausia

En este tipo de situaciones, la acupuntura suele trabajar en conjunción especialmente con la osteopatía. Siendo muy aconsejable el complementarla con una dieta apropiada, basadas en productos naturales y eliminando los alimentos procesados o ricos en azúcares artificiales. Todo ello, unido a un ambiente libre de humos, y una pauta de estiramientos o ejercicio moderado, propiciará el oportuno efecto antiinflamatorio y regulador del organismo.

Puedes leer una pautas generales sobre dieta en la página de la Organización Mundial de la Salud (OMS)

¿Influye la acupuntura en la fertilidad masculina y femenina?

Quedarse embarazados, y que el proceso se desarrolle satisfactoriamente, es el deseo de todo futuro padre y madre. En la fertilidad masculina y femenina influyen innumerables factores: genética, estrés, patógenos, alteraciones viscerales, hábitos adquiridos, nutrientes,… 

En Aimava planteamos un tratamiento de fertilidad natural, donde abordamos este objetivo a través del trabajo conjunto de la pareja. Utilizamos como principales herramientas terapéuticas la Osteopatía visceral y la Medicina Tradicional China (acupuntura y fitoterapia especialmente).

Múltiples estudios han demostrado que la acupuntura incrementa la tasa de implantación en tratamientos de fiv, siendo una práctica complementaria cada vez más recomendada en las clínicas de fertilidad.

¿Es idónea la acupuntura durante el embarazo y el post-parto?

Durante el proceso de gestación, la acupuntura está enfocada especialmente a aliviar los cuadros de acidez, estreñimiento, nauseas, ansiedad y insomnio o trastornos del estado de ánimo que pueda experimentar la futura mamá; así como ayudar a la correcta colocación del bebé, en especial cuando viene de nalgas. En este último caso compaginada habitualmente con moxibustión, siendo aconsejable iniciar el tratamiento sobre las 30-32 semanas.

En lo que respecta a la reducción de los habituales dolores ocasionados por los cambios musculo esqueléticos y de ligamentos, tales como: hinchazón y pesadez de piernas, dolor de espalda, de costillas, del ligamento redondo del útero, etc. El efecto de la acupuntura suele potenciarse con las sesiones de osteopatía o shiatsu para embarazadas (según convenga en cada caso).

En Aimava trabajamos de forma coordinada, natural, e indolora, tanto para el bienestar de la mamá y el bebé durante el proceso de gestación; como para que la pelvis y el suelo pélvico estén preparados para el momento del parto, disfrutando de una mejor y más rápida recuperación.

¿Ayuda la acupuntura en casos de endometriosis, reglas dolorosas o durante la menopausia?

En lo que respecta al tratamiento de los trastornos de ámbito ginecológico; la acupuntura, la fitoterapia tradicional y la revisión osteopática, son los tres pilares sobre los que se fundamenta nuestro sistema. El trabajo combinado de los mismos nos permite acelerar la obtención de resultados positivos.

Mediante una pormenorizada revisión osteopática buscamos inicialmente descartar, o tratar, las tensiones intrapélvicas que puedan ocasionar problemas de inervación o irrigación. En una segunda fase, iniciamos el tratamiento con acupuntura, orientado a re-equilibrar, especialmente a nivel nervioso y metabólico.

De forma paralela, definimos una linea de trabajo conjunto, fácilmente aplicable al «día a día» fuera de consulta. Y para ella, nos servimos habitualmente de la fitoterapia y la pauta dietética tradicional. Ayudando con ello tanto a regular la menstruación, como a reducir los trastornos o desequilibrios de la menopausia, dismenorrea, síndrome del ovario poliquístico, endometriosis, candidiasis…

¿Cómo funcionan los tratamientos con acupuntura y cuantas sesiones se precisan?:

Los buenos resultados de los tratamientos con acupuntura, se deben en gran parte gracias al hecho de situar a la persona, o a la pareja (en función del caso), en el «Centro», no únicamente al síntoma. Según la propia filosofía de la Medicina Tradicional Oriental, no existe un tratamiento estándar que poder aplicar a cualquiera, pues cada persona es diferente y debe ser estudiada de forma única.

Las diversas variables, tanto físicas como emocionales, son las que en conjunto, generan el bloqueo. Pudiendo llegar dos personas a un desequilibrio similar por vías/causas muy diferentes, o dicho de un modo más mundano y popular, «a cada uno nos afectan las mismas cosas de forma muy diferente»

Cada persona, por su propia constitución, lo expresará de una u otra forma, con mayor o menor intensidad; por ello, el trabajo del acupuntor consistirá inicialmente en detectar el sistema más dañado, y a partir de allí, ir regulando progresivamente de mayor a menor relevancia. Utilizando para ello, tanto la acupuntura, como herramientas terapéuticas afines, tales como la auriculoterapia, la fitoterapia, la dieta, el masaje, esencias florales, o determinados tipos de ejercicio.

Con este artículo, queríamos ayudar a entender, expresando de un modo lo más pedagógico posible, como las terapias naturales y tradicionales pueden aportar bienestar en el ámbito de la salud de la mujer, trabajando de forma personalizada y complementaria a la medicina moderna.

Nuestro equipo está a tu disposición para resolver cualquier duda o consulta al respecto.


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