La ansiedad nerviosa se puede definir como un tipo de estado emocional en el que la persona que lo padece tiene una sensación exagerada de inquietud, preocupaciones, miedos y pensamientos recurrentes, acompañado de una amplia variedad de síntomas físicos.

Por ello el objetivo prioritario de cualquier tratamiento natural consistirá en sedar el sistema nervioso, reducir los niveles de adrenalina, cortisol y “hormonas del estrés” en circulación, así como mejorar la calidad de sueño y descanso. Pues con ello, incrementaremos el bienestar diario y también mejorarán de forma paralela el resto de síntomas asociados. Tales como:

  • Fatiga
  • Trastornos del sueño e insomnio
  • Tensión y dolores musculares
  • Temblor, agitación e inquietud general
  • Nerviosismo, irritabilidad y tendencia a sobresaltarse.
  • Sudoración y picores
  • Trastornos del apetito, tales como ansiedad por comer, náuseas, diarrea o síndrome del intestino irritable
  • Pensamientos obsesivos, TOC y fobias sociales

Tratamientos recomendados para la ansiedad y el insomnio

Los tratamientos naturales más habituales son los basados en acupuntura para la ansiedad o auriculoterapia (acupuntura en la oreja), acompañados habitualmente de aplicación de calor local con artemisa (moxibustión) y fitoterapia.

Los cuales pueden complementarse con actividades de conciencia corporal, como la relajación, el yoga o el taichi. Reservando un espacio de tiempo para nosotros, donde centrarnos en el momento y calmar el exceso de pensamientos.

osteopatia craneosacral

El segundo bloque más usual sería el de las terapias manuales, en especial los masajes con efecto neurosedante como la osteopatía craneal, enfocadas a la relajación profunda. Muy recomendables para momentos de gran agitación, bruxismo muy pronunciado, insomnio,… por su efecto inmediato sobre el sistema nervioso central.

Un tercer bloque consistiría en las terapias habladas, como la psicoterapia o la PNL, con las que trabajar la gestión de las emociones y darnos cuenta que situaciones son el origen del estrés y la ansiedad.

Consultas frecuentes sobre el tratamiento de la ansiedad

¿es compatible la acupuntura o la osteopatía con la toma de fármacos para la ansiedad?

La respuesta es SI, jamas debes dejar ninguna medicación (debidamente recetada y controlada) que estés tomando. Solamente el profesional sanitario pertinente puede prescribir y por tanto recomendar la reducción de la dosis o la interrupción del tratamiento, pero eso no es incompatible con buscar alternativas sanas y completamente naturales, mediante las que incrementar el bienestar y ayudar a revertir la situación de forma más rápida, sostenible y confortable. Como dice el dicho «en la unión está la fuerza».

¿es habitual la ansiedad?

Los trastornos producidos por el estrés y la ansiedad nerviosa son de los más frecuentes. Se calcula que afectan globalmente a un 17% de la población, y a más de 8 millones de personas en España .
Según los expertos, lo más frecuente son las fobias, y el trastorno de ansiedad generalizada, seguido del trastorno de estrés postraumático, el de angustia y el trastorno obsesivo compulsivo (TOC). Aunque de los más limitantes, el Insomnio.

¿qué tipos de insomnio produce la ansiedad?

Los trastornos de ansiedad pueden producir cualquiera de los 3 tipos de insomnio, dependerá del momento y la persona:
· Insomnio de conciliación o de inicio.
· Insomnio de mantenimiento: sueño superficial, que se interrumpe cada cierto tiempo.
· Insomnio tardío: cuando se produce un despertar a media noche o precoz y ya no se vuelve a conciliar el sueño.

¿cómo funciona la ansiedad?

La ansiedad forma parte de los propios mecanismos de supervivencia del ser humano, y se «activa» ante las situaciones que nos generan estrés o preocupación. Si pensamos en un peligro físico inminente es fácil entender que nuestro cuerpo incremente súbitamente su actividad, forma parte de su correcto funcionamiento, pues debemos prepararnos para esquivarlo y para ello necesitaremos bombear más sangre hacia nuestras extremidades para poder correr, hiperventilar para aportar más oxígeno, y tener la mente completamente despejada y los 5 sentidos a pleno rendimiento.
Dicho de otra forma, en la ansiedad normal hay un desencadenante, una adecuación de la respuesta a ese estímulo desencadenante, y una duración proporcional.
Ejemplo: me dan un susto, reacciono ante ese estímulo inesperado con un grito, un salto, un ahogo,… A continuación me doy cuenta que era broma y no hay peligro, y con ello los niveles se normalizan.
El problema real viene cuando este estado se mantiene más tiempo del necesario, o se “dispara” cuando no debe, o lo hace de forma desproporcionada.

Pero, ¿porqué se produce la ansiedad si no hay peligro?

Lo más habitual es lo que podemos calificar de sobre-estimulación nerviosa continuada y normalizada, entendida tanto como estrés laboral y/o familiar (insatisfacción, baja valoración, necesidades básicas no cubiertas,…), así como estímulos visuales y auditivos constantes, unido a la ausencia de tiempo o momentos de desconexión.
Todo ello confunde a nuestro sistema, el cual recibe “alertas” constantes de peligro, y con ello mantiene una tensión sanguínea más elevada, mayores niveles de “hormonas del estrés” en circulación, musculatura en constante contracción (contracturas, bruxismo,…)

¿la alimentación influye en el grado de ansiedad?

De nuevo la respuesta es SI. Seguro que has escuchado la frase «Mens Sana in Corpore Sano» . Una alimentación sana y nutritiva ayudará a recobrar y mantener el bienestar evitando picos glucémicos. No en vano tenemos más de 100 millones de neuronas en el estómago, por ello te recomendamos una dieta rica en vegetales, cereales integrales y frutos secos. Y reducir poco a poco los azucares y productos procesados, pues los desequilibrios en la flora intestinal también generan inquietud, falta de energía y cambios en el estado de ánimo.

A lo largo de todo este artículo estamos hablando de ansiedad nerviosa, cuando la misma ansiedad es el problema en sí; pues también existe la ansiedad secundaria, cuando esa ansiedad es consecuencia de una enfermeda psiquiátrica, como por ejemplo es frecuente que dentro de una depresión haya síntomas ansiosos, o cuando va a ser secundaria a una enfermedad orgánica, como por ejemplo en el hiperparatiroidismo.

Desde Aimava recomendamos que el primer paso sea el de realizar un chequeo médico completo donde descartar cualquier alteración orgánica. Esperamos que este artículo te haya sido de ayuda, y para cualquier duda ponemos a nuestro equipo a tu disposición, hasta pronto!

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