Los cambios corporales como el aumento de peso, la reorganización de los órganos internos, el desplazamiento del centro de gravedad, y la falta de tiempo y descanso pueden provocar dolor de espalda, hinchazón y venas varicosas en las piernas, digestiones difíciles, problemas para dormir, etc.

El masaje shiatsu durante el embarazo te proporciona apoyo y acompañamiento frente a los cambios físicos y emocionales, de forma totalmente segura para ti y tu bebé.

El shiatsu puede ayudarte a mantener una buena postura y tono muscular, brindándote alivio en un espacio relajante y seguro, con tiempo para asimilar los cambios emocionales y tu propio proceso. También pueden ayudarte a ser más consciente de tu bebé y a prepararte para el parto. El embarazo es una época de grandes cambios emocionales y, a menudo, hay poco tiempo para acompañar estos cambios en la atención prenatal alopática, o no se considera relevante.

Muchas mujeres tienen que hacer malabarismos con la vida cotidiana, el trabajo y los compromisos familiares, convirtiendo el embarazo en una etapa estresante; cuando lo que realmente precisan, tanto la futura mamá como el bebé, es un ambiente tranquilo y libre de ansiedad. Hay que tener claro que mantener equilibradas las funciones nerviosas y endocrinas, es tan importante para el desarrollo del bebé como nutrirse adecuadamente, o mentener un ambiente libre de tóxicos.

Tener un tiempo y un espacio para tí misma mientras recibes el masaje shiatsu te permite relajarte y sintonizarte con tu cuerpo y tu bebé.

Consultar a un terapeuta de shiatsu regularmente durante el embarazo, te proporciona un espacio seguro en el que podrás relajarte, y dejar ir tus inquietudes. Un tiempo que reservas exclusivamente para ti, para cuidarte y compartir la evolución física y emocional durante estos meses.

El tratamiento de shiatsu incluye el trabajo con meridianos, mediante técnicas suaves de digitopresión, trabajando conexiones directas con diferentes aspectos emocionales y fisicos de nuestro ser. Incluye estiramientos, amasamientos, técnicas de respiración conciente y en el caso de ser necesario asesoramiento y derivación a otros terapeutas como osteópatas, acupuntores, terapeutas florales o psicólogos.

Un aspecto clave del trabajo en el embarazo es ayudarte a desarrollar la conexión con tu bebé en crecimiento. El tratamiento se adaptará a lo que sientas apropiado y cómodo para tí.

El shiatsu y el masaje son terapias no invasivas y sin efectos secundarios, simplemente acompañan tu proceso natural, no son incompatibles para nada con tu atención médica convencional, que nunca debes reemplazar o dejar por un tratamiento alternativo y complementario. Siempre debes consultar a tu obstetra o comadrona ante cualquier duda durante el embarazo, y el postparto.